Toda una vida al servicio del cliente

La historia de la Perfumería Guillén es la de un negocio familiar con mas de setenta años de experiencia y atención al público.

Sus orígenes se retraen al final de la Guerra Civil Española, cuando su fundador, Julio Cadaval, vendía jabón y perfumes, fabricados por él mismo, desde la ventana de su casa. Finalizado un corto período de trabajo en Alemania después de la guerra, vuelve a Barcelona, donde sigue vendiendo sus productos. És en esa época cuando Pilar Guillén se va a vivir con él y se incorpora al negocio. Y no venden más a través de la ventana, ahora hay una puerta de entrada al pequeño local, y a parte de los productos de Julio, se incorpora una oferta mas amplia de productos de perfumería, mercería, géneros de punto, bisutería, complementos, etc.

Entrada al pequeño local de la calle Cartagena

A mediados de los años cincuenta, en la tienda se empezó a vender perfumería selecta. También se arreglaban collares y botones, cinturones, medias, etc. Los clientes no eran solamente del barrio, sinó que venían de diferentes puntos de Barcelona y Cataluña. Se vendía también gran cantidad de hilos para labores, y fué por éste motivo que la empresa de manufacturas Fabra y Coats gratificó la tienda con un anuncio en la radio que decía: En la perfumería-mercería Guillén encontrará desde una aguja hasta un elefante., y es que ya entonces era una de las tiendas con mayor surtido de Barcelona.

Un dia de trabajo en la tienda

Una de las caractarísticas más importantes de la perfumería (y que perdura hast hoy día) era que todos los artículos, hasta los mas lujosos, estaban al alcance de todos los bolsillos. Los precios bajos atraían clientes de muy lejos, los cuales hacían largas colas en la calle.

Entrada a la tienda en los años seseinta

Con unos cuantos años de experiéncia atendiendo las necesidades de los clientes, a finales de los años seseinta el negocio continuó prosperando. Crecía con la incorporación y la ayuda de la hija del matrimonio, Maria Pilar, y de su yerno Salvador. En 1971 la tienda se trasladó de la calle Cartagena a la calle Indústria (donde sigue hoy en día), y se convirtió en la perfumería mas grande de la ciudad de Barcelona en esa época. Poco después, los productos que hacia en casa Julio se empezaron a fabricar en laboratorios especializados, aportando así a los productos de marca própia una gran calidad y distinción. Una buena rotación de productos era y sigue siendo otra de las características de la tienda.

Han pasado los años, y actualmente regentan el negocio Maria Pilar y Salvador con la ayuda de su hija Pilar y un equipo de profesionales con muchos años de experiéncia. Y su manera de hacer no ha cambiado. Una magnífica atención al cliente, un gran surtido de productos y los mejores precios, asequibles para cualquier bolsillo, siguen siendo los rasgos pricipales de la filosofía que desde hace más de seteinta años tienen por bandera, la filosfía por la que apostaron Julio y Pilar.

La pequeña Maria Pilar delante de la puerta Julio y Maria Pilar con su abuela enfrente de la tenda